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Está ocurriendo ahora

Qué magnífico espectáculo y que afortunados somos al poder observar el cielo y su tormenta mientras rayos de luz se filtran entre las grietas que dejan nubes blancas y grises, quizá para provocar parábolas absurdas en las que podamos imaginar designios divinos que esperamos que aparezcan en forma de milagros inexplicables. Esta percepción del concierto luminoso celeste, orquestado por truenos, relámpagos y vellos erizados es, en sí misma, un verdadero milagro que nos empeñamos en descartar para imaginar un milagro de otra índole. Esta ceguera nos atrapa y se traslada a muchos otros campos de nuestra existencia en el que confundimos la tremenda realidad con un reflejo imaginado de ella. El presente inundado de belleza y de terrores, ese presente en el que vivimos y en el que viviremos siempre, nos parece insuficiente. Para evadirnos de él planteamos grandes planes, grandes proyectos, participamos en la llamada transformación del mundo, sin caer en la cuenta de que el mundo ya se ...

Suficiente para ser

El deseo como uno de los principales males del ser humano y, a la vez, el motor que genera el caos existencial que nos invade. El yang parece no tener medida en esta etapa de nuestra existencia. Crecemos, crecemos y seguimos creciendo sin saber realmente para qué lo hacemos. Faltos de la conciencia que toda dirección precisa, nos aventuramos a ampliar sin descanso el espacio vital de nuestra especie. Abordamos, invadimos, exploramos y usurpamos todo aquello que nos rodea en un único reflejo que nos aleja cada vez más del centro yacente en nuestro interior. Todo este proceso parece no ser otra cosa que un intento desesperado de nuestro ego permanente de evitar a toda costa la expansión interior tan necesaria. La lejanía de lo externo tiene su correspondencia en la lejanía de nuestro interior. Sin embargo nos engañamos confundiendo el destino de nuestra búsqueda al olvidar voluntariamente que tan solo en el instante presente, con todo lo que contiene y todo lo que le falta, están to...

Caer hacia arriba

En otras entradas hemos tratado tangencialmente el fenómeno de las apariencias. Dadas las repetidas alusiones que aparecen en el texto sobre este tema, parece oportuno dedicar un instante a reflexionar sobre ello sin perder de vista el contexto general en el que el libro nos propone diluirnos. Hasta seis advertencias nos refleja el último texto sobre el que debatimos (8 – B7 – XLV, pag 233). Lo grande se hace pequeño al pasar por el filtro de nuestro intelecto. Lo que aparentemente es fácil de comprender entraña en sus más profundos fractales complejidades insospechadas, tanto en su propia naturaleza como en la dinámica que anima a todos bajo y sobre el cielo. El escarmiento siempre acecha detrás de cada afirmación que osamos realizar sobre algo de semejante magnitud. Nuestra visión imperfecta, vacía, curvada, tartaja y torpe es del todo insuficiente para definir aquello que es más grande que la propia existencia que somos capaces de percibir. ¿Cómo alcanzar una visión más clara q...

¿Bondad o supervivencia?

Parece difícil pensar qué decisiones son más importantes en nuestra vida. En un texto como el Daodejing nos encontramos con esta cuestión constantemente. No acaba uno de aclararse si en realidad se trata de una autocrítica personal en la que tomamos prestadas las palabras del texto como pretexto para borrar o rehacer campos de la memoria extraviados. El presente siempre supera a cualquier interpretación que el pasado nos regale o el futuro nos prometa. Aquí y ahora cobra vida realmente cualquier pregunta sobre nosotros mismos. El buen hombre o la propia vida parecen enfrentarnos a una cuestión trascendental en términos de difícil interpretación antagónica. ¿Acaso no es posible combinar ambos extremos? ¿Cómo podemos valorar con justicia su precio? La bondad se nos presenta como una cruda realidad inalcanzable en la medida en que somos o no somos. Esta cuestión anterior a la misma pregunta viene injertada de otros señalamientos de mayor profundidad. La escalera de preguntas que...

Lo más débil del mundo cabalga sobre lo más fuerte

Nos debatimos en comprender a qué se refiere el texto sobre la debilidad y la fortaleza. Entramos en reflexiones descontextualizadas sobre estas dos polaridades de un todo que contrasta desde su aparente antagonismo para revelarnos el único elemento que subyace bajo cualquier dicotomía materializada. Como si de un bien o un mal se tratasen, pretendemos explorar la interioridad de cada uno de estos conceptos para no llegar a ninguna conclusión satisfactoria. ¿Por qué lo débil cabalga sobre lo fuerte? Quizá la debilidad del agua, su fluidez y su capacidad de adaptación contrasta con la rudeza del suelo en el que el  río  se apoya. Cualquier lecho y sus potentes rocas no son más que un tipo diferente de flujo materializador en el que el presente, el pasado y el futuro se intercalan más lentamente. El agua en su fluidez avanza mucho más deprisa, siempre aconsejada por la inclinación del terreno. Los obstáculos que se encuentra en el camino intentan refrenar la caída cu...

Algunos consejos de preparación

Nuestros encuentros son más que un espacio para compartir las reflexiones que nos suscitan los textos que acordamos preparar, pueden ser el pretexto ideal para aprender y conocer más de la cultura china. Para lograr estos dos objetivos es preciso que ampliemos los márgenes del texto para adentrarnos en aquellos complementos que puedan enriquecer no solo nuestra comprensión lectora sino, también, nuestra posterior reflexión proyectada a campos útiles de nuestra cotidiana realidad. Conocer más de Lao Tse, ver algún documental televisivo sobre la época, leer algún artículo relacionado o escuchar alguna entrevista a expertos o eruditos sobre el tema nos puede ampliar significativamente el área de abordaje del texto. Sistematizar el procedimiento de preparación del encuentro puede ser una buena forma de mejorar en este sentido nuestra intervención personal y de garantizarnos un disfrute de conocimiento y participación aún mayor de lo habitual. Hemos querido señalar algunas pautas...

Charlas del Dao De Jing. Uno, dos y tres, dudamos.

«Abandonamos la plenitud que nos configura con la esperanza de poder experimentar algo nuevo, puesto que, al hallarnos completos, al serlo todo, experimentamos inmediatamente cuanto existe, cuanto es, todo salvo la duda, que el absoluto se encarga de excluir». El diario Estanislav Lem La duda aparece en nuestro escenario personal como un fragmento dado que nos garantiza el paso de fase. De alguna forma se torna pasaporte entre nuestras áreas evolutivas, documentos que permiten, una vez cerrado el circulo completo de lo que debía acontecer, asomarnos a un nuevo territorio por explorar, un territorio lleno de peligros, de alegrías, de sorpresas y de todo aquello que configura un nuevo nivel de experiencia que será la antesala de otro nuevo fractal evolutivo posterior de nuestra conciencia. Esta capacidad para dudar establece un modelo de fractura permanente que puede hacer que nuestra estructura básica, sin haber completado el segmento de su evolución correspondiente, se d...