Ir al contenido principal

33 sin guerra interior

¿Qué nos sujeta al borde del abismo que queremos evitar? Conozco el sentido del dictado, su utilidad, su necesidad, pero ¿qué nos consigue parar cuando el fuego se incendia involuntario?
Reprimir y morir en silencio, con una sonrisa triste hacia afuera y un ceño interior fruncido que conmociona el alegre despertar que ambicionamos. No es fácil; no… Un buen guerrero no se deja llevar, pero a veces no es arrastre sino empuje lo que siente. También, a veces, cuando todo fluye desde el cielo, parece que el fuego ha dejado finalmente de existir.
Una mota de polvo en el silencio de la tranquila madrugada, una simple mota, puede cambiar el orden de la balanza, entonces el caos se dispara de inmediato, antes incluso de que nuestros ojos lo proyecten hacia fuera. No usar armas, no enfadarse, son premisas imposibles cuando el aire divino del intelecto no ilumina la oscura perversión del origen transitorio que heredamos.
Por eso es el arte de formarse el fundamento inquebrantable del verdadero guerrero, de conocer, de saber qué ocultan las almas que peregrinan nuestras sombras cuando los árboles de antaño dejan de darnos resguardo. Es preciso observar y aprehender lo conocido para hacerlo parte del programa descodificado, ese que nos invita a matar antes de pronunciar palabra, el que nos susurra misteriosas órdenes que van más allá de lo aceptable.
No podemos contenernos cuando la comprensión no alcanza el mínimo deseado. No podemos ni intentar detener una furia que no se ha topado antes con el muro de la compasión, la comprensión y la reflexión. Una furia huérfana de sentido que no ha recibido el bautismo del cuidado personal, de la sobriedad del cultivo espiritual que obliga, siempre, a mirar de frente a nuestra sombra, a aceptarla y a demostrarle quién manda en la plaza.
Es el alma trascendente la que está a resguardo del bien o del mal, no hay dualidad en ella porque no es de este mundo. Es preciso nutrirla de amor, de sinceridad y de convicción, para que podamos estar a la altura que el destino nos depara. Un destino construido, un destino que avanza lento pero constante hasta hacernos, quizá,  caer en la cuenta de que fuimos lo que no quisimos ser.

Las leyes del pasado siguen existiendo en un presente que se niega a aprender la lección. Nosotros somos testigos, cogemos el relevo de intentar cerrar el bucle de la guerra y abrir el paradigma de la paz antes de que la esperanza se disipe. Ahora y siempre es el momento para armonizarnos con el cielo y asumir la verdadera lucha hacia la virtud. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Comenzamos en octubre 2013

Comenzamos en octubre el Club de Lectura Kan Li. La actividad del club estará centrada en los textos sobre artes marciales y todos los aspectos relacionados con ellas. Hemos abierto un apartado en este blog en el que se detallan las características generales del proyecto, nuestras motivaciones para ponerlo en marcha y su estructura general y de funcionamiento inicial. Todos los meses nos reuniremos para conversar e intercambiar impresiones sobre una lectura predefinida. El club está abierto a todos los alumnos de nuestra escuela que quieran participar. Para esta primera ocasión hemos elegido un texto de gran calado filosófico. Es de gran interés para cualquier practicante de artes marciales y no está exento de lectura complementaria, lo cual siempre es un aliciente para utilizarlo como ventana hacia otros universos escritos. El libro se titula en castellano «Zen en el arte del tiro con arco» y fue publicado por primera vez en el año 1953. Es un libro de experiencias y pensam...

Charlas del Dao De Jing. Uno, dos y tres, dudamos.

«Abandonamos la plenitud que nos configura con la esperanza de poder experimentar algo nuevo, puesto que, al hallarnos completos, al serlo todo, experimentamos inmediatamente cuanto existe, cuanto es, todo salvo la duda, que el absoluto se encarga de excluir». El diario Estanislav Lem La duda aparece en nuestro escenario personal como un fragmento dado que nos garantiza el paso de fase. De alguna forma se torna pasaporte entre nuestras áreas evolutivas, documentos que permiten, una vez cerrado el circulo completo de lo que debía acontecer, asomarnos a un nuevo territorio por explorar, un territorio lleno de peligros, de alegrías, de sorpresas y de todo aquello que configura un nuevo nivel de experiencia que será la antesala de otro nuevo fractal evolutivo posterior de nuestra conciencia. Esta capacidad para dudar establece un modelo de fractura permanente que puede hacer que nuestra estructura básica, sin haber completado el segmento de su evolución correspondiente, se d...

Retornar (al principio)

The return of the beautiful gardener - Max Ernst Decía Gaudí que la originalidad consiste en el retorno al origen; así pues, original es aquello que vuelve a la simplicidad de las primeras soluciones. El aforismo sobre el que hemos trabajado en esta última cita de nuestro club de lectura sobre el Dao De Jing nos habla de este movimiento, de este retroceso de retorno al principio que nos plantea, siempre indiscutible, el movimiento del Tao. Complicado es aceptar en estos días que una propuesta nos invite a retroceder, pero cómo no hacerlo si nos encontramos al borde de un abismo merecido. La reflexión, lejos de ser el arma de la que se vale el Zhi Ren (hombre perfecto) para afrontar la escala de su propio desconocimiento, se aparca a la vera de un futuro posible para adentrarse en un presente en el que el pasado solo ha dejado meras cicatrices físicas. El camino es de vuelta al origen inexistente que nos entregó una luz inesperada. Ese no ser del que vinimos, encarnado en el s...